Inicio / Concesionarios / Aty Automotores
Aty Automotores

Aty Automotores

Atrás
C. 101 9 de Julio 4346, B1653 Villa Juan Martín de Pueyrredón, Provincia de Buenos Aires, Argentina
Concesionario de automóviles Concesionario de autos Tienda
7.2 (323 reseñas)

Ubicado en la localidad de Villa Juan Martín de Pueyrredón, Aty Automotores se presenta como un concesionario de automóviles que, a primera vista, puede atraer a potenciales compradores por su visible inventario de vehículos. Sin embargo, un análisis profundo de las experiencias compartidas por sus clientes revela un patrón de problemas graves y recurrentes que cualquier interesado debería considerar con extrema cautela antes de realizar una transacción.

Primer Contacto y Prácticas de Venta

La etapa inicial de la compra y venta de autos usados es fundamental para generar confianza. No obstante, múltiples testimonios sobre Aty Automotores señalan una importante señal de alerta desde el comienzo: la imposibilidad de probar los vehículos. Clientes relatan que se les ha negado la prueba de manejo bajo diversas excusas, como la falta de seguro para tal fin o la disposición física de los autos, que supuestamente impide moverlos. Esta práctica priva al comprador de la oportunidad de detectar fallos mecánicos evidentes, como ruidos en el motor, problemas en la transmisión o fallos en los frenos, lo cual es un derecho básico en la adquisición de un vehículo de segunda mano.

Las Condiciones Reales de los Vehículos

El principal foco de las quejas se centra en el estado mecánico de los automóviles al momento de la entrega. Existen numerosos reportes de compradores que, a los pocos días e incluso horas de retirar su nuevo vehículo, se encontraron con fallas críticas. Los problemas mencionados son variados y de una gravedad considerable:

  • Fallas de motor: Se han reportado casos de luces de advertencia del motor que se encienden casi de inmediato, diagnósticos computarizados que revelan múltiples fallos en cilindros, combustión y compresión. Un cliente llegó a descubrir que su auto fue entregado prácticamente sin aceite.
  • Pérdidas de fluidos: Varios testimonios coinciden en la aparición de fugas de aceite y líquido refrigerante poco tiempo después de la compra, indicando una falta de revisión y mantenimiento adecuado antes de la venta.
  • Problemas eléctricos y de componentes: Desde alternadores defectuosos y baterías agotadas hasta sistemas de alarma que se activan sin motivo, tableros que no funcionan y sistemas de aire acondicionado inoperativos.
  • Seguridad comprometida: Se han mencionado casos alarmantes de frenos que no funcionan correctamente al salir del concesionario y neumáticos en mal estado, que incluso fueron pintados para disimular su desgaste, llegando a explotar en plena marcha.

Estas situaciones no solo representan un fraude para el comprador, que recibe un producto muy inferior al prometido, sino que también constituyen un grave riesgo para la seguridad vial.

Irregularidades en la Documentación y Deudas Ocultas

Más allá de los problemas mecánicos, uno de los aspectos más preocupantes de las operaciones en esta agencia de autos es el manejo de la documentación. Varios clientes afirman haber comprado vehículos con la promesa de que estaban libres de deudas, para luego descubrir una realidad completamente diferente. Se han encontrado con multas de tránsito impagas por sumas elevadas y deudas de patentes de varios años.

La gestión de los trámites de transferencia de vehículos también es un punto crítico. Hay testimonios de clientes que pagaron por el servicio de gestoría a la agencia, pero esta nunca completó el proceso. Los compradores se vieron obligados a realizar los trámites por su cuenta meses después, enfrentándose a la burocracia y a los costos adicionales de las deudas que el vehículo arrastraba. En algunos casos, ni siquiera se les entregó el título de propiedad, dejándolos en una situación de total incertidumbre legal sobre el bien que habían adquirido.

La Respuesta Postventa: Un Vacío de Responsabilidad

La actitud del concesionario una vez que surgen los problemas es, según los relatos, una de evasión y falta de responsabilidad. Los clientes describen un patrón en el que, tras la venta, los responsables del negocio dejan de atender las llamadas o se niegan a hacerse cargo de los desperfectos. Las promesas de reparación o de cobertura de gastos se diluyen, y en algunos casos, se llega a culpar al propio comprador por los fallos mecánicos aparecidos en un corto lapso de tiempo. Esta falta de soporte postventa deja a los afectados con la totalidad de la carga financiera y logística para solucionar problemas que, en muchos casos, eran preexistentes a la compra.

Recomendaciones para Potenciales Compradores

A la luz de la gran cantidad de experiencias negativas y consistentes, cualquier persona que esté considerando la venta de vehículos de segunda mano en Aty Automotores debe proceder con un nivel de diligencia extremadamente alto. Es imperativo no solo confiar en la palabra del vendedor. Se recomienda encarecidamente:

  • Exigir una prueba de manejo: No aceptar excusas. Si no se permite probar el auto, es preferible buscar en otro lugar.
  • Realizar una inspección de autos usados independiente: Contratar a un mecánico de confianza para que revise el vehículo a fondo en el local antes de realizar cualquier pago o seña.
  • Verificar la documentación personalmente: Antes de firmar cualquier papel, solicitar un informe de dominio actualizado y un informe de multas en los registros correspondientes para confirmar que el vehículo no tiene deudas ni impedimentos legales.
  • Desconfiar de los kilometrajes dudosos: Si el odómetro digital no funciona o parece sospechoso, es una señal de alerta sobre posible manipulación.

si bien Aty Automotores opera con un local físico y una oferta visible de vehículos, el volumen y la gravedad de las quejas documentadas por clientes anteriores pintan un panorama de alto riesgo. Los problemas reportados no son menores; abarcan desde fallos mecánicos críticos hasta serias irregularidades administrativas y una aparente falta total de responsabilidad postventa. La decisión final recae en el consumidor, pero la información disponible sugiere que la prudencia es el mejor camino a seguir.

Otros negocios que podrían interesarte

Ver Todos