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Dissano Automoviles

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Av. de los Constituyentes 3614, C1431 EXO, Cdad. Autónoma de Buenos Aires, Argentina
Concesionario de automóviles Concesionario de autos Tienda Tienda de vehículos de segunda mano y de ocasión
8 (89 reseñas)

Ubicado en la Avenida de los Constituyentes, en el barrio de Agronomía de Buenos Aires, Dissano Automoviles fue un concesionario de automóviles que, hasta su cierre definitivo, generó un espectro de opiniones tan amplio que resulta un caso de estudio sobre las expectativas y realidades en el mercado de autos usados. Hoy, con sus puertas permanentemente cerradas, el legado que queda se compone de las historias de sus clientes, relatos que van desde la más alta satisfacción y lealtad hasta advertencias sobre presuntas prácticas fraudulentas y un servicio deficiente.

Una cara de la moneda: Confianza y atención personalizada

Para un segmento de su clientela, Dissano Automoviles representaba un pilar de confianza en la a menudo compleja tarea de la compraventa de autos usados. Varios testimonios destacan una experiencia de compra sumamente positiva, centrada en la transparencia y el buen trato. Un nombre que resuena en estas reseñas es el de Marcos, un vendedor que, según los relatos, personificaba la seriedad, cordialidad y confianza. Un cliente de larga data afirmó haber hecho negocios con ellos "de siempre", subrayando la conducta y el profesionalismo de este asesor como el motivo de su fidelidad. Esta clase de relación a largo plazo es un bien preciado en el sector automotriz y sugiere que, en ciertas interacciones, el concesionario lograba construir un vínculo sólido con sus compradores.

Otro caso ejemplar fue el de un cliente que adquirió un Audi A3 y describió la atención como "excelente". Lo que destaca en su experiencia es el nivel de transparencia en la gestión que le ofrecieron. El equipo de ventas, liderado también por Marco, no tuvo inconvenientes en proporcionar la documentación del vehículo para su revisión previa ni en permitir que el auto fuera inspeccionado por un distribuidor oficial de Audi. Este gesto es fundamental para generar seguridad en el comprador. Además, el cliente valoró el asesoramiento automotriz honesto, ya que le recomendaron un mecánico de confianza para detalles menores e incluso le sugirieron realizar un cambio preventivo de la correa de distribución. Esta actitud proactiva y transparente culminó con la firme intención del cliente de volver a elegirlos para su próxima compra, consolidando la imagen de una agencia de autos usados confiable y recomendable.

La otra cara: Graves acusaciones y profundas decepciones

Sin embargo, un panorama completamente opuesto emerge de otras experiencias. Varios exclientes han emitido serias advertencias dirigidas a potenciales compradores, describiendo un patrón de comportamiento que dista mucho de la confianza y la seriedad mencionadas anteriormente. Las quejas abarcan desde publicidad engañosa hasta acusaciones de fraude, pintando un cuadro preocupante que todo comprador de un vehículo de segunda mano debe tener en cuenta.

Publicidad engañosa y estado de los vehículos

Una de las críticas más recurrentes se centra en la discrepancia entre lo anunciado y la realidad. Un cliente relató haber viajado 150 kilómetros para ver un auto publicitado con "pintura original de fábrica" y 100,000 km. Al llegar, se encontró con un vehículo mal repintado, con 25,000 km más de lo indicado y en un estado de suciedad notable. Este tipo de prácticas no solo genera una pérdida de tiempo y dinero para el interesado, sino que erosiona completamente la confianza, un pilar esencial en la venta de vehículos de segunda mano.

Presunto fraude: La adulteración de kilometraje

Quizás la acusación más grave contra Dissano Automoviles es la de adulteración de odómetros. Un comprador afirmó tener sospechas sobre su propio vehículo y confirmó sus temores al ver que el automóvil que él mismo había entregado en parte de pago fue posteriormente publicado con 50,000 kilómetros menos. La manipulación del kilometraje es un fraude grave y una de las mayores preocupaciones para quienes buscan una compra segura de auto usado. Esta práctica no solo infla artificialmente el valor del vehículo, sino que oculta el desgaste real de sus componentes, pudiendo llevar a fallas mecánicas inesperadas y costosas. La verificación de kilometraje real es un paso crucial que, según este testimonio, era necesario al tratar con este establecimiento.

Problemas con la documentación y costos ocultos

Las irregularidades no se limitaban al estado mecánico de los coches. Otra clienta denunció una atención "pésima" y una serie de problemas administrativos. Mencionó que publicaban el mismo auto con precios diferentes y que el costo de la transferencia era superior al legal (9%), ofreciendo la opción de que el cliente la gestionara por su cuenta. Además, el vehículo de su interés carecía de la Verificación Técnica Vehicular (VTV) vigente y del grabado de autopartes obligatorio, responsabilidades que el concesionario pretendía delegar en el comprador post-venta. La correcta gestión de la documentación es una función clave de cualquier gestoría automotor seria, y la falta de ella es una señal de alerta importante.

La actitud del personal directivo también fue un punto de fricción. Ante los reclamos por la tasación baja de su permuta o los costos elevados de la transferencia, la respuesta del encargado fue, según la clienta, despectiva y poco profesional: "si no conviene es tu problema". Esta falta de orientación al cliente contrasta radicalmente con las experiencias positivas relatadas por otros.

Lecciones de un concesionario cerrado

El cierre permanente de Dissano Automoviles pone fin a su trayectoria, pero las experiencias de sus clientes dejan lecciones valiosas para cualquiera que se adentre en el mundo de los concesionarios de automóviles. La polarización extrema de las opiniones sugiere una posible inconsistencia en sus prácticas, donde la experiencia de compra podía depender enormemente del vendedor, del vehículo en cuestión o de la gerencia del momento.

Para los futuros compradores, la historia de Dissano Automoviles subraya la importancia de la diligencia debida. Es imperativo:

  • Verificar independientemente: Siempre que sea posible, llevar el vehículo a un mecánico de confianza o a un servicio oficial de la marca para una inspección completa antes de cerrar el trato.
  • Revisar la documentación exhaustivamente: Asegurarse de que la VTV esté al día, que el grabado de autopartes esté hecho y que no existan deudas de patentes o multas. Solicitar un informe de dominio es un paso fundamental.
  • Desconfiar de las promesas verbales: Todo lo acordado debe quedar por escrito. Esto incluye el kilometraje, el estado del vehículo y cualquier reparación o trámite que el concesionario se comprometa a realizar.
  • Investigar la reputación: Leer reseñas y buscar opiniones de otros clientes puede ofrecer una visión más clara de las prácticas comerciales de una agencia.

En definitiva, aunque Dissano Automoviles ya no opera, su historia sirve como un recordatorio contundente de las dos caras que puede tener el mercado de autos usados. Por un lado, la posibilidad de encontrar profesionales honestos que facilitan una compra transparente y satisfactoria; por otro, el riesgo de toparse con prácticas engañosas que pueden convertir una inversión importante en una fuente de problemas y frustración.

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